14 de noviembre de 2011

Pearl Jam y nada mas

8 de Septiembre de 2005, pasadas las 21hs suena el teléfono de mi casa (ese día sonaba más de lo habitual porque es la fecha de mi cumpleaños) del otro lado estaba mi hermano Alejandro, Macu para todo el mundo, el motivo del llamado era claro, saludarme por mis aquellos jóvenes 23 años y cuando ya estaba terminando con la formalidad del llamado me pregunta “¿Te gusta Pearl Jam?” mi respuesta fue confusa “Tengo un solo disco y mucho no lo escuche, pero sí me gusta” –“Te regalo la entrada para el show, toca en noviembre en Boca y voy” –“¡Buenísimo!” y la charla siguió por los carriles de una típica despedida cumpleañera de un hermano mayor que además vive a 1000 km de distancia.

Luego del regalo que me cayó por sorpresa, opte por bajar más discos, Ten ya lo tenía, baje Vitalogy y Vs. los grabé en CD y a escucharlo en el discman (si, leyeron bien, en 2005 todavía existía el discman).

Quizás no le di la atención necesaria, pero no me volvía loco, lo disfrutaba, pero no me generaba mucho más.

Boca tuvo que jugar un partido que había pospuesto y la Bombonera dejo de ser el estadio del show para pasar a Ferro.

26 de noviembre, previa en casa con amigos de un trabajo anterior y partimos hacia el show. El colectivo 92 respiraba aire de grunge, camisas y bermudas por doquier y la gente ya comentaba que el show del día anterior había estado “buenísimo” y el viaje se fue dando muy ameno hasta llegar al estadio. No voy a contar lo que fue ese show porque todos lo sabemos, histórico, pero en mi genero mucho más que eso, no solo encontré un amor que durara por siempre, sino que sentí que había crecido con Pearl Jam en mis odios, fue un show que cambio mi vida.

Noviembre 2011, 6 años más tarde, Eddie y sus muchachos decidieron volver a Argentina dentro de su gira PJ20 y regalarnos otra noche mágica. Muchos temíamos no sentir lo de aquel histórico 2005, pero no podíamos no ir y así fue como 50000 almas llenaron el estadio Único de La Plata (hermoso estadio) para levantar la apuesta y hacer un show memorable, imborrable y perfecto.

La puesta en escena fue clásica, simple porque ellos son el decorado más perfecto que se puede tener sobre un escenario, la energía del estadio hacia saber que no iba a ser una noche más, que otra vez Pearl Jam en Argentina iba a dejar un marca difícil de borrar.

Casi 3 horas de show, 33 temas, todos los hits, covers históricos y un Vedder con su “ya clásico” vino tinto del pico, mini speechs en un español raro y esa voz incomparable que a sus 46 años suena cada vez mejor (trillado pero real), mitad del show con las pantallas de led en blanco y negro, la otra mitad a color y los últimos 3 temas (Alive, Rocking in the Free World y Yellow Ledbetter) con luces del estadio a pleno.

Los momentos más altos, y la elección es totalmente parcial, fueron Even Flow, Do the Evolution, I belive in Miracle con dedicatoria a su amigo Jonny Ramone, el cover de Pink Floyd Mother , pegaron Black, y el estadio se vino abajo, la gente canto casi 10 minutos, la banda apludia a la gente y Eddie cerro con “La próxima vez nosotros pagamos la entrada para verlos a ustedes” momentos simplemente emocionantes.

Todas las peripecias vividas en la llegada al estadio, la autopista, la vuelta y demás son solo anécdotas que decoran una noche mágica de rock en su estado más puro y que te deja con la sensación de haber sido parte, una vez más, de esos show que dentro de algunos años van a ser muchos más los que dicen haber ido, de los que realmente fueron, porque todos queremos ser parte de alguna u otra manera de la historia del rock y ayer vivimos un nuevo capítulo.

Prometieron volver pronto, que así sea.